La liposucción, ¿una manera de obtener la silueta bonita?

El tejido adiposo sin duda alguna no está de moda. En la sociedad donde se valora mucho el cuerpo fino las personas con siluetas que se alejan de los estándares establecidos a menudo luchan con una grasa excesiva. Desgraciadamente el hecho de consumir menos calorías y hacer más ejercicio físico no es el método más fácil (aunque el más sano) para reducir el peso. Sucede también que la grasa se queda en su lugar a pesar de diversos esfuerzos.
 
La medicina estética es una alternativa para los que desean reducir la cantidad del tejido adiposo en las determinadas partes de su cuerpo. En los años 80 se elaboró un método de extracción de grasa, que es la popular en el día de hoy liposucción.
 
Cabe subrayar que la liposucción no es y no ha de ser una alternativa para una vida sana y un adelgazamiento mediante la dieta bien establecida y ejercicios físicos aduecuados.
 
La liposucción (la lipoplástica) es un tratamiento cirujano que tiene como objetivo quitar el exceso del tejido adiposo de una determinada parte del cuerpo. Recordemos que ese tratamiento no tiene como objetivo adelgazar al paciente sino remodelar su silueta. Los tratamientos de liposucción se realizan empleando unas cánulas finas con unas rendijas al costado a las que quedan conectados los aparatos que producen una presión negativa, lo cual permite extraer el tejido adiposo.
La gordura de la cánula no supera 10 mm. Merece la pena añadir que actualmente cada vez más se emplean las cánulas con cabezales vibratorios o con los que emiten los ultrasonidos que posibilitan una ruptura más efectiva del tejido adiposo y su liquidificación al igual que su aspiración más fácil. Para realizar el tratamiento no es necesario cortar la piel en el punto operado sino basta con un pequeño corte que permite introducir la cánula debajo de la piel.
 
Los puntos de los que con mayor frecuencia se extrae la grasa:
  • el vientre
  • la parte del lomo
  • las nalgas
  • las rodillas
  • la parte trasera de los hombros
  • el mentón
  • el pecho (en caso de ginecomastia)

La liposucción se realiza principalmente bajo anestesia general o epidural, lo cual crea la posibilidad de llevar algunos tratamientos adicionales tales como por ejemplo la plástica del vientre. Si el tratamiento concierne a una parte del cuerpo ej. sólo vientre o muslos y requiere una extracción del tejido adiposo no muy extensa, se lo puede realizar bajo anestesia local.

La grasa extraída, si existe tal necesidad, se la puede aprovechar al transplante en la parte de la cara con el fin de reducir las arrugas o modelar los pechos.
 
Los tratamientos de la liposucción, las técnicas y aparatos empleados han sido perfeccionados considerablemente en los últimos años, sin embargo, la liposucción nunca es indiferente para el organismo.
Cuanta más grasa extraída un mayor riesgo de aparecer las complicaciones. La probabilidad de las complicaciones aumenta también de forma significativa en caso de realizar los tratamientos conjuntos.
 
La liposucción con mayor certeza no influye en la reducción de la obesidad y los trastornos metabólicos (aunque según algunas publicaciones el tratamiento puede disminuir el nivel de triglicéridos en la sangre que no son buenos para la salud).
Los tratamientos de liposucción pueden ser muy efectivos en el remodelado de la silueta. Con certeza dan un efecto rápido y fácil de observar. Hay que asociarlos con el cambio de la forma de vida, la dieta y el aumento de la actividad física.
 
Piotr Kosik