¡Cambia tu nariz!

En Polonia aumenta cada año la popularidad de las operaciones plásticas. En el año 2013 se llevaron a cabo 30 mil tratamientos, entre ellos un mayor porcentaje fue el de la corrección de la nariz.

¡Cambia tu nariz!

La nariz se compone del tejido óseo en su puente y de un lóbulo cartilaginoso. Se puede someter a la corrección cualquiera de esos trozos de la nariz, sin embargo, las operaciones en las que se requiere la osteotomia (la cirugía de huesos) son más difíciles de hacer. Siempre requieren la anestesia general y el paciente atraviesa un periodo más largo de la recuperación.
Hay dos razones por las que se realizan las operaciones plásticas: las funcionales ej. el tabique nasal desviado o torcido que imposibilita una respiración nasal normal y las que derivan de las alteraciones estéticas.
Entre los tratamientos estéticos están las correcciones de unas narices demasiado grandes, largas, la plástica de la cartilaginosa pirámide nasal y la eliminación de la giba ósea.
 
La preparación al tratamiento cirujano empieza por una consulta con el médico, el cirujano plástico, quien durante la primera entrevista conoce las expectativas del paciente, evalúa sus motivaciones y su estado de salud psíquico, saca una foto del rostro según los estándares determinados y le dirige al paciente a unos exámenes adicionales.
 
La segunda consulta está dedicada en especial a entender de forma detallada las exigencias del paciente relacionadas con la operación y a hacer un análisis de los resultados de los exámenes médicos adicionales. Los desfavorables resultados de los exámenes pueden descalificar al paciente de la operación de la plástica de la nariz.
 
La tercera visita antecede directamente la operación y es para repetir y resumir las decisiones anteriores. El encuentro con el anestesiólogo permite al paciente explicar qué es lo que va a pasar en la sala de operaciones, en qué consiste la anestesia y qué es lo que puede esperar después de despertarse. Existe la posibilidad de realizar el tratamiento bajo una anestesia local si es que se trata tan sólo de la plástica de la cartilaginosa pirámide nasal y la amplitud de la operación es pequeña.
 

La plástica de la nariz

Finalizada la operación se pone el vendaje que se compone de dos partes: la interior puesta en la nariz que tiene como objetivo sujetar el tabique nasal y disminuir el tiempo de la cicatrización de la mucosa nasal y la exterior que tiene como objetivo evitar el traslado de las estructuras anatómicas sometidas a la operación, garantizar que la piel esté pegada al dorso de la nariz, evitar que aparezca la equimosis y la inflamación.
 
Cabe añanir que al poner el vendaje exterior ya no se emplea el yeso sino el material termoplástico que es sin duda mucho más confortable para el paciente.
El vendaje interior se lo quita tras pasar 7 – 10 días y el exterior se lo cambia entre el tercer o cuarto día después de la operación, en todo caso otra vez al pasar 7 – 9 días. Finalmente se lo quita tras 7 – 14 días.
La primera evaluación del efecto de la operación se realiza tras 3 meses, aunque en ese tiempo aún no se puede garantizar el resultado final, sobre todo en el caso de unas operaciones extensas de la nariz.
 
El paciente ha de ser consciente de que a lo largo de 6 semanas tras la operación tendrá que proteger la nariz mientras duerma, evitar la limpieza brusca de la nariz y los baños calientes y no podrá tomar alcohol durante la primera semana tras la operación. Hay que recordar que en caso de la osteotomia del hueso nasal será imposible llevar las gafas durante más o menos 6 semanas tras la operación, así que hace falta proveerse de las lentillas.
 
Entre las complicaciones más fruecuentes, que por su parte aparecen raras veces, hay una inflamación y las hemorragias subcutáneas, sobre todo en la parte de la nariz y debajo de los ojos, una equimosis del tabique nasal y/o del dorso de la nariz, unas infecciones y unos abscesos del punto sometido a la operación, por consiguiente, es necesario emplear la antibioticoterapia después de la operación.
 
La plástica de la nariz puede cambiar no sólo el aspecto del rostro del paciente, sino también a menudo su estado de ánimo y ... su vida.

Piotr Kosik